Entrevista radial en el programa «Entre el Micrófono y la Penumbra»
Emisora del Sur 94.7 FM | 10/Julio/2010 | Conductor: Gerardo Caballero.
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Editorial para web de Emisora del Sur por Soledad Bauzá.
Pedro Restuccia: nacido en un estudio de grabación
“Componer es lo que más disfruto”. Hace menos de un año Pedro Restuccia editó Jardín interior, su segundo disco. El cantautor siente que este año siente que está más predispuesto a componer que a tocar en vivo, y ya tiene material para un tercer álbum, que se llamará Cajita de música. “Haber estado ahí en el estudio bastante tiempo de niño y también de grande te va enseñando” consideró el artista, hijo de uno de los técnicos de sonido más prestigiosos del país.
Empezó tocando la batería, y asegura que se considera “un baterista que agarra el resto de los instrumentos -guitarra, teclado, bajo-, simplemente de atrevido”, confesó en Entre el micrófono y la penumbra Pedro Restuccia.
A los 25 años el músico tiene claro que componer y grabar es lo suyo.“En los últimos tres años no he parado y no pienso parar mientras me sigan saliendo canciones”, aseguró, “componer es lo que más disfruto, es mi tarea en la música, me gusta más que tocar en vivo”.
Una de las últimas actuaciones en vivo del cantautor fue en el teatro de Agadu, en el ciclo Dicen los cantores que organizó hace pocas semanas Walter Bordoni.
Haber crecido cerca de un talento como su padre, el técnico Luis Restuccia, requerido en el medio local por los artistas referentes de la música uruguaya, le ha enseñado y continúa aportándole a la hora de manejarse en un estudio: “me doy un poco de maña para eso”, reconoce.
“Una cosa que sucede mucho en Uruguay, no solo con Luis sino con la mayoría de los técnicos, es que muchas veces terminan siendo también los productores” consideró Pedro.
“Por eso el técnico tiene que ser un poco músico, pero no del todo. Si bien tiene que trabajar para sus clientes y tiene que respetar la estética, también tiene que aportar su conocimiento y su gusto, su manera de entender para dónde llevar los sonidos”.Si bien para este último trabajo Restuccia no recurrió a ninguno, valora el papel del productor y “no por eso dejo de reconocer que es fundamental y muchas veces el técnico termina siendo el productor, cuando no hay. Es una tarea invisible no oficializada”, aseguró.
Para su último disco el músico optó por una instrumentación mínima y despojada, “una onda más acústica, más reducida, muchas guitarras, muchos juegos con las voces, es un trabajo muy intimista con algunas pequeñas percusiones en algunos temas” describió.
Editar este nuevo trabajo de manera independiente fue para su autor un “200 % de esfuerzo adicional, edición independiente desde la música y las composiciones hasta terminar poniéndole el celofán a las cajitas. Totalmente disfrutable, ¿eh?”.
En Capicúa, trabajo anterior que grabó en estudio El Cordón, Restuccia se había apoyado en una banda “pero toqué todo yo también” explicitó.El jardín interior en cambio nació en un entorno hogareño, algo como un estudio casero.
